«No quiero que sepas como me he sentido yo..

Ni que el miedo se instale en tu interior y la tristeza te deje con éste ciego vacío.

Sólo quería que pensaras en mí, que estuvieras a mi lado, que cualesquiera que fueran los demonios que me acecharan, me dieras la mano y permanecieras a mi lado.»

No quiero que nadie sepa lo que siento, porque estarían haciendo suyos mis demonios, nadie está libre de tenerlos cerca, pero prefiero que nadie me entienda, de verdad.

La sensación de soledad de mi mente, es algo con lo que no puedo lidiar más.

Se soporta unos años, y lo hablas con gente, lo soportas otros más, lo hablas menos gente.

Sabes que nadie lo entiende, pasan más años, estas sólo con ésto, no te importa…te da lo mismo no hablar con nadie de ésto.

A día de hoy, tan siquiera tengo ganas de hablar, de esto ni de nada, me siento al borde de la incomunicación.

Sé que no le importo demasiado a nadie y me afecta porque no puedo evitar ser humana, pero que puedo hacer?

No tengo vida, ni proyectos, no tengo un trabajo, una rutina que el cerebro tanto necesita.

No tengo amigos para tomar algo al salir de ningún trabajo, ni los fines de semana, no tengo a nadie, eso es todo. Estoy sola.

E y Y son castillos en aire…personas que viven en la distancia, a las que no sé cuantas veces más veré el resto de mi vida, es crudo pero es real. Nada tiene que ver lo que quieras a alguien con lo presente que se puede estar.

Estoy aquí, ahora, y no tengo más que una madre que hace cuanto puede, que está harta y cansada.

Nunca sabré que es ser independiente, ni tener mi casa, ni vivir con alguien a quien amo, ni todas las cosas normales, porque tampoco hice las otras normales en el pasado.

Inocente de mí pensaba que podría hacer algo en el futuro, y el futuro llegó y por más que trabajé y me esforcé en ello, sólo he conseguido ser una viajera de autobús o tren que a veces sigue flaqueando, que no ha conseguido hacer otras cosas sola, me siento un puto fraude conmigo misma.

Creo que me he devorado desde dentro, ya no queda nada de lo poco que había de mí.

Observo el mundo algunas veces y entiendo que la gente pueda ser feliz en él…

Tiene que estar bien vivir sin ansiedad alguna vez, con ilusiones aunque sean momentáneas y enamorados aunque sea por un tiempo fugaz.

Pero ser humano, así como nos ha tocado a muchos serlo, no merece ser vivido…tan sólo invita alauto exilio social, al confinamiento y a sentirte ajeno a todo.

A menudo pensar en la muerte no sólo me alivia, sino que me atrae, porque pienso que ahí se acaba todo, no sólo lo bueno que conozco, sino también el dolor, el miedo, la tristeza, el vacío, la ansiedad, la incertidumbre y ya no habrá más sufrimiento.

No soy tétrica ni suicida porque me guste, es que ya no sé cómo dejar de sentir dolor.

Escribir sólo es una forma de dejar aquí por escrito si a alguien llegara a interesarle alguna vez, lo poco que he podido expresar con palabras de el infierno vivido dentro y fuera de mi cabeza.

Dudo que alguien lea la mierda que escribo aquí, pero ahí seguiré lanzando palabras al hiper espacio virtual, para que quede constancia de que de alguna manera, también fuí persona.

Deja un comentario